domingo, 17 de diciembre de 2017

Ginebra


Nuestro viaje a Ginebra no fue exactamente el que esperamos pero es indiscutible que fue un gran viaje. Por cosas del destino lo que iba a ser un viaje de cinco, resultó ser de tres. Pero como siempre se dice, mejor calidad que cantidad no??
Visitamos cada rinconcito característico de la ciudad, que resultó encajar perfectamente en el Top 1 de la ciudades más bonitas de Suiza. 
Después del fracaso en la búsqueda de mercados navideños de Lausanne, esperábamos entusiasmadas ver el de Ginebra, pero no, eso tampoco iba a ser fácil de encontrar. La cabezota de mi compañera (sí Charis, tú...) se autonombró guía y era ella quien iba dirigiendo el camino con ayuda de google maps (BENDITO GOOGLE MAPS DE SUIZA). 
Comenzamos nuestro paseo en una especie de mercado navideño (cutre y un poco feo) y después de horas de búsqueda y seguir a Charis resultó que nos pateamos media Ginebra pero acabamos en el mismo mercado navideño cutre del principio. Mis amigas decían que no era el mismo, yo decía que sí. Prometo que lo era. Ya casi al final del día nos enteramos de que el mercado navideño de Ginebra abría a principios de diciembre, y por aquel entonces era aún finales de noviembre. Losers.
De todas formas, sólo por presenciar los atardeceres de aquel día, mereció la pena  tanta caminata. 
Esa noche cenamos en una preciosa pizzeria donde no pudimos parar de reír y al llegar al hotel vimos que estaba abarrotado de gente joven y española. Nos hicimos amigas de un grupito de españoles y altas horas de la madrugada acabamos hablando de si independecia sí o independencia no.  (Resultaron ser de Cataluña) Aunque yo la verdad, sólo quería dormir. 

Broken Chair (12m)

Sede de la ONU
Foto de abajo; Stephanie, Charis y yo frente al muro de la sede de la ONU (foto tomada por una amable australiana con la que compartimos habitación en el hotel)

Foto de arriba; Charis infiltrada en mi cama y riendo a carcajadas. Aclaración: no era gracioso.
Foto de abajo; atardecer del primer día en Ginebra
Lago de Ginebra
Ginebra, 25-26/11/2017

martes, 12 de diciembre de 2017

Tareas de cada día

Un día más, paseo por Lengnau y parece ser que en cada esquina aparece una casa nueva. En cada camino veo algo diferente, algo bonito y, como no, me paro a sacarle una foto. Los vecinos al principio me miraban sonriéndome con cara de qué niña más mona que es nueva aquí y saca foto a todo, ahora, después de más de tres meses me miran con cara de qué niña más pesada que no para de echarle foto a algo que ha visto ya mil veces.
Sí amigos, esa soy yo, la aupair rarita y con cámara siempre en mano de Lengnau. 
(Lo de que piensan que soy rarita es coña. Al menos eso creo).

Vistas desde la ventana del salón


El frío va cada vez a más y dentro de poco el chaquetón no me va a abrochar de tanta ropa que llevo puesta. Va siendo rutina el airecito de unos -5 grados a las 7 de la mañana camino al colegio. Nada, una mijilla de rasquilla, como se dice en mi pueblo.
Luego entras en casa y el termostato está a 24 grados. Ahí es donde tu temperatura corporal explota.

En casa nunca son suficientes anécdotas las que contar. El otro día sacamos todos los juguetes del sótano (gimnasio en casa, cajas y cajas) y los pusimos en el salón para que jugara Jaro, el pequeño. Nuestra cara fue de póker cuando su mayor entretenimiento fue jugar con una caja de cartón. Temblad Action-man, temblad legos, que las cajas de cartón de vino de La Rioja están que lo petan estas navidades.

Ese mismo día (después de que mi compañera Charis limpiara todo el salón, no podría ser de otra forma), Gioia se dio cuenta de que es incapaz de resistirse a un jardín lleno de nieve y barro. Doy fe de que no fue nada bonito cuando nos echó las patas encima, pero es que Gioia es así, cariñosa y oportuna. Siempre oportuna.Foto de abajo; Gioia preguntándonos que a qué venían esas caras de espanto. Ella aún no había pasado por delante del espejo.

Incluso teniendo a tres pequeños terremotos al cuidado, hablo más del perro que de ellos. Pero es que Gioia es la cuarta hija de la familia y, aunque parezca mentira, está luchando junto a Jaro por el TOP 1 de quién da más tarea, (tarea que acepto encantada, te quiero Nicole) 😉

Tiene diferentes obsesiones en la vida. La primera, que ni que decir tiene, es la comida. La segunda, la abuela paterna de los niños (ni preguntéis)
Si estás cocinando ella estará en su rinconcito de la cocina, porque nunca se sabe cuando un cachito de comida caerá (y porque a ella le vale hasta lo verde del tomate). Si hay un juego de mesa o juego de construcción en mitad del salón, ella lo derribará, pero no en cualquier momento, lo hará cuando esté acabado o a punto de acabar. Su lema es que la faena, cuanto más grande, mejor.
Como es otro bebé, todo juguete que esté a su alcance lo coge. Siempre que alguien no la ve (o al menos eso piensa ella) se lo lleva hasta su camita sigilosamente sin que nos demos cuenta (o al menos eso piensa ella también). Sus preferidos son los legos, aunque le vale un poquito de todo.
Tiene además obsesión con los gatos, aunque todos sabemos que su ojito derecho es Raia. 

Por último, y puede que lo más importante, Gioia tiene muy claro en la vida que ella tiene que ser el centro de atención, de miradas y de mimitos. Te ladrará, lamerá o echará las patas encima cuando tus actos de amor estén orientados a otra persona, animal o cosa. Le da igual si es inerte o no, los mimitos pa' ella y san se acabó. Y es que a esta carita, dime tú quién se resiste.

Gioia en su intento de captar miradas
El otro día en el jardín hicimos una búsqueda del tesoro. Los niños, siendo tan pequeños y de diferentes edades, tienen una gran capacidad para jugar juntos la mar de bien, incluyendo al pequeño Jaro, aunque a veces la lía un poco y acaba corriendo y siendo perseguido por sus dos hermanos mayores mientras grita NELELA AYUDAMEEEEEEE. (Nelela soy yo; nombre adjudicado a la españolita de las mil capas de ropa).
Ese día, mientras ellos jugaban, Gioia tuvo que quedarse en casa porque no nos íbamos a arriesgar a que se volviera loca de nuevo entre nieve y barro. Anyways, ella no se pierde nuestros movimientos por nada del mundo.

Nelio, Jaro y Lion en busca del tesoro

Foto de abajo; Gioia vigilándonos, a veces tiene complejo de gato e intenta salir por su puerta


Foto de abajo; Gioia de nuevo en un intento de seducción para que le abriera la puerta grande, pero nada, ni con esas me cameló

martes, 5 de diciembre de 2017

Llegó la Nieve a Lengnau

Y esto no puede ser más bonito!!!!



A menudo me decían que este año Suiza era una suiza histórica en su clima. El Sol seguía apareciendo en algunos días de noviembre y aunque para mí eso es lo más normal... parece ser que aquí ni de lejos. La gente me decía que soy afortunada de no ver la Suiza profunda de niebla, lluvia y nieve. Sin embargo, yo sí que quería verla. Ya que hago este viaje, la gracia es vivir la realidad del país.

Pero poco a poco noviembre se fue nublando, iba oliendo a diciembre y a ambiente navideño y los primeros copos de nieve no tardaron en llegar. Hacía un frío de mil demonios, eso era indiscutible, pero la belleza de cada paisaje que dejaba la nieve a su paso hacía que mereciera la pena los -8 graditos de camino al colegio.
Además, debido a la nieve, Lion, el hermano mayor, AL FIN quiso que fuera yo quien le acompañara al colegio! Siempre prefería a Charis (mi corazón, roto) pero doy fe que era porque con ella puede hablar su idioma y conmigo tenía que pensar más y hacerlo en un idioma diferente al suyo.. y eso a las 7:30 de la mañana era cosa imposible. Aunque la única razón por la que quería que fuera yo esta vez quien le acompañara al colegio era para pasarse el camino entero tirándome bolas de nieve, anyways, a mí me valía. 
Entre la preferencia por Charis cada mañana y el bullying con la nieve se puede dar a entender que Lion no me quiere ni en pintura, pero nada más lejos de la realidad, lo prometo. Se pasa el día pegado a mí, dándome besos y abrazos y diciéndome que soy su pequeña bacteria (eso suena también a bullying, lo sé) pero él sabe que en realidad soy su pequeña princesa (me llama así cuando quiere algo o cuando lo tengo cogido de las piernas boca abajo y le torturo hasta que me lo diga). Tenemos programado casarnos algún día en España y en la playa. 
Su sitio en la mesa es frente a mí, y no hay ni una comida en la que no me tenga que aguantar las ganas de reírme y luchar por que no se me salga nada de la boca. Buenas apariencias ante todo. Pero es difícil resistirse a los encantos de Lion. Lo adoro con toda mi alma.

Respecto a la familia, saben que me encanta la nieve y por eso bromean siempre con que harán fiestas y lo pasarán en grande en la nieve cuando yo me vaya, pero yo les respondo que haré lo mismo en España, pero bajo el solecito. Ahí se les cambian las caras. (Jejeje).

domingo, 3 de diciembre de 2017

Milán

Una de las mejores cosas de esta experiencia es que nunca sabes con lo que te puedes encontrar.
Simplemente viajas, sueñas, descubres y aprendes. 
Caminas por cada nueva ciudad, te empapas de su cultura y de su gente, conoces personas nuevas con las que compartes cada momento y aprendes de cada una de ellas.
Nada de esto pasa en la zona de confort.
Nada de esto lo podría haber imaginado hace un año. 
Ninguna vocecita te chiva que estarás compartiendo una cena italiana con un puñado de desconocidos, hablando italiano, enseñando español, bebiendo frente a uno de los monumentos más asombrosos y volviendo a casa en coche cantando a viva voz Hotel California con tus nuevos amigos.
Por eso, sólo por eso, hay que salir de la zona de confort.

Duomo di Milano
Galleria Vittorio Emanuele II
Castillo Sforzesco
Castillo Sforzesco
Parque Sempione

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El día a día en Suiza

Cada atardecer que se presencia aquí es todo un lujo. Nunca sabes por qué color se decidirá el cielo. Las fotos de abajo reflejan dos de ellos; uno se decidió por el rosa, otro por el naranja. Y nunca sabemos decidir cuál nos gusta más.


Cada mañana de fin de semana el salón se vuelve un caos de tantos juguetes. Para los niños son dos días de continuos juegos en los que no existen aupairs corriendo detrás de ellos con una cuchara de comida en la mano, con un par de botas o con 10 chaquetas para que se las pongan.
Eso sí, la seguridad siempre es primordial en esta casa, y como se ve abajo en la foto, más vale prevenir que curar. Porque nunca se sabe cuando una pieza del jenga puede caerte en la cabeza.


Los días son fáciles, nublados, un poco rutinarios pero siempre con sonrisas. El otro día fui invitada a una fiesta en el cole de Nelio, mi acompañante fue el pequeño Jaro, quien estaba totalmente motivado por ir al cole de una vez (todas las mañanas nos dice que él también quiere ir, a ver si dice lo mismo cuando le toque ir de verdad). Nelio me dijo de camino al cole que estaba muy feliz porque yo fuera a la fiesta, y tras un beso me susurró que yo era una de sus mejores amigas (casi me tuve que esconder detrás de un árbol para llorar a lágrima viva de la emoción).

Gioia también quería ir, (era la fiesta de la manzana y todo lo que suene a comida a ella le vale) pero cuando le dijimos que en el cole no pueden entrar animales su reacción fue desconsolada. Se quedó así, con esta cara, toda la tarde:

Gioia aturdida por nuestra noticia

Por otro lado, nuestras mascotas están aprendiendo a convivir en un ambiente relajado y amoroso. Comparten cama, agua, comida (siempre que no sea la de Gioia) e incluso alguna que otra caricia. Gioia ha decidido ser toda una buena hermana mayor y ha tenido la amabilidad de ceder un 2% del espacio de su cama a Raia.

Tregua: Gioia 98% Raia 2%

Aunque esto del amor y compartir cosas no está hecho para Nala. Ella nos dice que se abstiene y que es demasiado diva como para poner una de sus patitas en la peluda cama de Gioia. Su glamour es mucho más y prefiere ver cada uno de nuestros movimientos vigilándonos desde la parte de arriba de la casa.

Nala calculando nuestros movimientos
Pongo un poco de zoom por si no la diferenciáis:

Lengnau, noviembre 2017

domingo, 26 de noviembre de 2017

Parque Civico-Ciani, Lugano

Aunque estemos casi en la frontera con Italia (ya que Lugano es una de las ciudades de la suiza italiana) no dejamos de estar en territorio suizo. Por eso nos encontramos una vez más con un enorme lago que rodea casi toda la ciudad y que posee unas vistas maravillosas; montañas, barcos, naturaleza, pequeños pueblos...
Encontramos por casualidad un enorme parque cargado con diferentes espacios, uno de ellos era una pequeña playita que estaba bien ocupada por patos y cisnes.¿Quién era el listo que decía que en Suiza no hay playa?La gente de Lugano es encantadora, su clima ese día fue digno de primavera, los paisajes estaban llenos de Sol, aire puro, colores vivos y de alegría. El idioma ya no era el impronunciable alemán suizo (era el italiano, que algo más entiendo) y lo mejor de todo, se podía pagar en euros (OHHHHHHHHHH SÍ).  01/11/2017